¿Por qué se cortó la oreja Vincent Van Gogh?

Oaxaca Capital 30 March, 2017

La historia, o la leyenda, dice que el 23 de diciembre de 1888, mientras vivía en la ciudad francesa de Arlés, el atormentado Vincent Van Gogh discutió con su amigo Paul Gauguin y, preso de la ira y el delirio de su locura, se cortó una oreja y —estando al borde de la muerte por la abundante hemorragia— la envolvió en un trapo y se la regaló a un prostituta por la que sentía mucho afecto.

Esta es la versión más popular del suceso, la cual se suma a las muchas leyendas que rodean al mítico pintor holandés. Pero investigaciones recientes ponen en duda la veracidad de esta historia. Revisemos cuáles son los últimos descubrimientos al respecto.

La versión 'oficial' de la mutilación de la oreja de Van Gogh afirma que el perturbado artista, en un brote de locura, se mutiló el lóbulo de la oreja izquierda con una navaja de rasurar, tras haber discutido acaloradamente con Paul Gauguin, en la noche del 23 de diciembre de 1888.

Aún sangrando, Van Gogh envolvió el apéndice en un trapo, caminó hacia un burdel cercano y se lo regaló a un prostituta, quien se desmayó al descubrirlo. Acto seguido, el trastornado Vincent fue a su casa, se acostó en su cama —la cual amaneció llena de sangre— y fue despertado a la mañana siguiente por la policía, que había sido altertada por la prostituta.

Aunque por siglos hemos dado por cierto este recuento, diversos investigadores la han puesto en tela de juicio.

Por ejemplo, los historiadores alemanes Hans Kaufmann y Rita Wildegans, en su libro 'Pacto de silencio', afirman que Vincent inventó el cuento completo en al afán de encubrir a su amigo Gauguin, y que la verdad es que éste habría desprendido el lóbulo del holandés con un golpe de espada, durante una discusión.

Según Kaufmann y Wildegans, Van Gogh se habría tornado muy violento cuando Gauguin le comunicó su decisión de dejarlo para siempre —los artistas vivían juntos y, se presume, sostenían una relación amorosa—, por lo que el francés se habría defendido y, en el intento de '"deshacerse del loco", le habría asestado un golpe de espada, mutilando parte de la oreja izquierda de Vincent.

Existen otras versiones, sin embargo. En otro libro, titulado 'La oreja de Van Gogh: la verdadera historia', la escritora inglesa Bernardette Murphy ofrece su versión de lo sucedido esa noche de diciembre de 1888. Según Murphy, el propio Van Gogh se habría cortado la oreja, mirándose en el mismo espejo que usaba para sus famosos autorretratos, y la supuesta prostituta que la recibió "como regalo" no sería tal, sino la hija de un granjero que trabajaba como encargada de la limpieza del ya mencionado burdel.

En su libro, además, Murphy hace un recuento de las múltiples enfermedades mentales que aquejaban a Van Gogh, y sostiene que Gauguin argumentaba que, en sus delirios, Van Gogh se creía una especie de Mesías o redentor, y que había ofrecido su lóbulo izquierdo como una especie de sacramento: "tomad, éste es mi cuerpo".

Para avivar aún más la polémica, el escritor Martin Bailey sotiene —en su libro 'Estudio del Sur'— que la verdadera razón por la que Van Gogh se cortó la oreja fue el haberse enterado de la boda de su hermano, Theo, por quien sentía un gran amor.

Según Bailey, existe correspondencia de Theo dirigida hacia su hermano, en la que le informa que se había encontrado con una mujer de nombre Jo Bonger, quien en el pasado lo había rechazado pero que recién había aceptado casarse con él. Vincent habría recibido dicha carta, justo, el 23 de diciembre de 1888. Tras el incidente, Theo pasaría Navidades con su hermano en el hospital y no con su futura esposa.

Quizá nunca se conozca la verdadera razón por la que el genial y atormentado pintor decidió atentar contra sí mismo; o quizá pasen muchos años antes de que alguien penetre a los laberintos de su mente y revele el misterio. No lo sabemos…

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