López Obrador afirmó que con él, el Ejército dejará de reprimir al pueblo

Oaxaca Capital 23 March, 2017

La “mafia del poder” está muy nerviosa y por eso “sigue provocando”, respondió en video Andrés Manuel López Obrador, presidente de Morena, un día después de que el Ejército le exigiera pruebas de abusos militares y le reprochara “especulaciones y difamaciones”.

“Respetamos a las fuerzas armadas, los soldados son pueblo uniformado, son hijos de campesinos, de obreros, que están con nosotros; así lo expresaron en las elecciones de 2006 y de 2012, y así va a ser en la de 2018”, señaló el aspirante presidencial en la grabación.

Pese a decir que respeta a las fuerzas armadas, AMLO ratificó sus dichos contra los militares, pues ayer expresó: “La única diferencia que tenemos es que no vamos a utlizar la fuerza para enfrentar los problemas sociales. No vamos a reprimir al pueblo con el Ejército, pues el Ejército no es para eso”.

López Obrador afirmó que el nerviosismo de los de la “mafia del poder” se debe a que tiene una encuesta en la que Morena está arriba en el Estado de México.

“Y eso es lo que los tiene muy preocupados. ¡Serénense! ¿Qué va pasar en el Estado de México?, pues solo que se va acabar con la corrupción y va a haber empleo, bienestar; se aumentará la pensión a los adultos mayores al doble y va a haber seguridad”, expresó.

Los señalamientos de AMLO hacia las fuerzas armadas comenzaron el pasado 11 de febrero, en Rosamorada, Nayarit, donde afirmó que en el operativo de la Marina del 9 de febrero, en Tepic, Nayarit, donde fallecieron siete personas, entre ellas, Juan Francisco Patrón Sánchez, El H2, líder del cártel de los Beltrán Leyva, “se masacró a menores de edad”, lo que continuó expresando durante los siguientes días en sus asambleas informativas y en redes sociales.

De hecho, el 16 de ese mes, pidió a la Comisión Nacional de Derechos Humanos que investigara si la Secretaría de Marina puede utilizar el armamento “que dispara 4 mil tiros por minuto, como el que usó durante ese operativo”.

El pasado 13 de marzo, en Nueva York, durante una asamblea informativa, Antonio Tizapa, padre de uno de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, lo interrumpió para que aclarara su relación con el ex gobernador de Guerrero Ángel Aguirre y el ex presidente municipal de Iguala José Luis Abarca, actualmente recluido en El Altiplano, Estado de México, por el plagio de los 43 normalistas.

Ante ello, López Obrador le respondió que “a quien tenía que reclamarle era al Presidente Enrique Peña Nieto, al Ejército, y al gobierno de México, no a nosotros”, y optó por finalizar la reunión “para no caer en un acto de provocación”.

Tres días después, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, pidió al líder de Morena que presentara ante el Ministerio Público las pruebas de sus señalamientos contra las fuerzas armadas.

“Preocupa que alguien que lleva 18 años buscando la Presidencia de la República, que busca encabezar a las fuerzas armadas, las denigre y señale, y por eso refiero el poco respeto que le tiene a las instituciones. En un discurso simplista las señala, lastima y no prueba”, manifestó el titular de Gobernación.

En respuesta, vía Twitter, López Obrador publicó: “Está de moda provocarnos, ahora es (Miguel Ángel Osorio) Chong el que se sube al ring. ¿Qué les pasa?, ¿por qué tanto nerviosismo? Ya no vean encuestas. Serénense”.

 

MILENIO