El caos tomó al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México

Oaxaca Capital 31 August, 2017

Por tercera ocasión en los últimos 16 años, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) sufrió los estragos de la lluvia: 300 vuelos afectados, inundaciones y malestar entre miles de pasajeros que deseaban respuesta a sus dudas.

La terminal suspendió totalmente operaciones a las 18:40 horas, lo que incrementó la incertidumbre. En 70 minutos se captaron 55 milímetros de agua y al interior de la terminal prevalecía el caos. Afuera, los accesos viales estaban colapsados.

Durante los primeros minutos de la tormenta, las autoridades del AICM decidieron suspender operaciones por motivos seguridad, la visibilidad era nula (aún no se inundaban las áreas bajas de la terminal). En ese momento, en las calles de rodaje más de una decena de aviones con pasajeros a bordo esperaban les autorizaran el despegue, lo que ocurrió tres horas después.

A la par, los aviones que debían aterrizar fueron desviados a aeropuertos alternos, entre ellos Toluca, Puerto Vallarta y Acapulco.

“Los sistemas de drenaje de la terminal funcionaron adecuadamente, pero la lluvia superó todas las expectativas. Por la ubicación que tenemos, se acumula el agua que se proviene del Peñón de los Baños, de Oceanía y otras regiones aledañas, lo que hizo imposible sacarla”, informó personal del aeropuerto.

La primera pista se abrió a las 23:30 horas y la segunda a poco antes de las 01:00 horas. A pesar de que el agua ya se había sacado y las operaciones se normalizaron. En las siguientes horas siguieron las afectaciones a los pasajeros porque se debieron acomodar los vuelos, nacionales e internacionales, que fueron suspendidos.

Las aerolíneas ofrecieron información en sus redes sociales y sitios web, que para algunas personas fue insuficiente. Por ejemplo, Aeroméxico escribió: Lamentamos los inconvenientes que esta contingencia, ajena a nuestro control, ocasionó a los pasajeros, por lo que agradecemos su paciencia y comprensión. Mantenemos la política de protección a los pasajeros afectados por esta situación y reafirmamos nuestro compromiso de ofrecerles el mejor servicio.

 EL ECONOMISTA